Existen muchos mitos populares pero ninguno de ellos tiene evidencias científicas. Con el entrenamiento adecuado, cualquier persona con sentido común puede desarrollar ideas, proyectos, procesos y programas novedosos, innovadores y creativos. El primer paso es no limitar tu pensamiento.
El mito Eureka. Las nuevas ideas a veces parecen aparecer de la nada; como si fueran un rayo de inspiración. Pero las investigaciones demuestran que en realidad son la culminación de trabajar previamente en un problema.
El mito de los genes. Muchas personas creen que la habilidad creativa es una cualidad que se hereda con los genes. La gente que tiene confianza en sí misma y trabaja más duro en un problema es la que tiene mayor probabilidad de generar una solución creativa.
El mito de la originalidad. Pero la historia e investigación empírica demuestran evidencias de que las nuevas ideas generalmente son combinaciones de ideas antiguas y que compartirlas ayuda a impulsar más innovación.
El mito del experto estudios muestran que los problemas más difíciles generalmente requieren la perspectiva de un externo o de alguien no limitado por el conocimiento sobre por qué algo no puede realizarse.
El mito del incentivo Los incentivos pueden ayudar, pero normalmente hacen más daño que ayuda, debido a que las personas aprenden a ‘engañar’ al sistema.
El mito del creador solitario. Éste refleja nuestra tendencia de reescribir la historia para atribuir las invenciones y trabajos creativos a una sola persona, ignorando al equipo de soporte y a los esfuerzos de los colaboradores.
El mito de lo ilimitado. Los estudios demuestran que la creatividad ama los límites. Así que una recomendación sería aplicar límites intencionadamente para aumentar el potencial creativo de tus empleados.
El mito de la ratonera. Algunos falsamente creen que una vez que se tiene una nueva idea, el trabajo está hecho. Pero ésta no servirá de nada si no se ejecuta, comunica y se dirige a los consumidores correctos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario